por-que-estamos-enfermos

El estado actual de la salud de la especie humana es pésimo. 

Estamos constantemente bombardeados por los medios de comunicación que nos cuentan del creciente porcentaje de la población afectada con cáncer, la enfermedad cardíaca, el cáncer y otros trastornos crónicos y muy serios. Escuchamos las noticias sobre la obesidad que afecta no sólo a los países “desarrollados” como los EEUU sino también los países en desarrollo.

Hemos sido testigos a un gran aumento de enfermedades crónicas que hoy en día son considerados “normales.” Nos hemos olvidado que para nada son normales y que impactan muy negativamente a la vida cotidiana de la población afectada y la economía global. 

A la vez, escuchamos que la ciencia está mejor que nunca.  Tenemos los mejores investigadores alrededor del mundo gastando miles y miles de millones de dólares para buscar las curas para nuestros problemas de salud más graves.

¿Entonces, dónde nos hemos perdido?  Parece que con tanta inteligencia + miles de millones de dólares invertidos ya hubiéramos llegado a un mejor entendimiento de cómo vivir para tener un cuerpo y un planeta sanos.


Hay mucha razones de las cuales hablar cuando nos queremos profundizar en los temas de salud y del fracaso de nuestro sistema moderno para prevenir la enfermedad crónica.  Podría lanzarme en varias discusiones sobre cómo hemos llegado dónde estamos y qué podemos hacer para transformar la salud global.

Por ahora, me enfocaré en unos de estos temas: nuestra perspectiva sobre el proceso de sanar, cómo nos relacionamos y nos acercamos a la sanación.   Creo que es el punto de partido fundamental si es que vamos a conversar seriamente sobre estas actividades.

Lo más importante es recordar que por definición el proceso de sanar es activo y no pasivo.  Que la sanación es un proceso ACTIVO, es algo que tenemos que reconocer si es que realmente nos vamos a sanar en todos los niveles de nuestro ser. 

Lamentablemente, el actual sistema médico nos ha entrenado a ser pacientes pasivos y no activos.  ¡Allí empieza el raíz del problema!  Si buscas las repuestas fuera, nunca encontrarás lo que buscas.  Si dependes de otra persona para salvarte, nunca te vas a salvar.

La persona que mejor te conoce ERES TÚ.  Y tú eres el que (o la que) tiene que tomar las decisiones diarias que te van a llevar hacia el camino del bienestar o hacia otro camino de enfermedad.

Siempre digo que un doctor es un GUÍA y NO UN DIOS (a guide not a god).  Los expertos (pueden ser médicos, curanderos, o cualquier otro profesional de salud) están para señalar el camino, darte pistas de la dirección correcta.  Sin embargo, NO pueden hacer el trabajo por ti. 

Porque sanar significa que tomas tú la responsabilidad de cada parte de tu ser: de tu cuerpo, mente, corazón, y alma.  Significa que tomas la responsabilidad de lanzarte al profundo de tu ser para encontrar las verdaderas repuestas sobre tu camino hacia la integridad, el bienestar, la felicidad, y el amor. 


Mi intención para este blog es que te sirva como guía, suavemente empujándote en la dirección de buena salud y dándote las herramientas que necesitas para tomar responsabilidad del compromiso que tienes (como cada uno de nosotros) para vivir una una vida hermosa y sana, tanto para ti como para la Pachamama.

Al final la pregunta no es “Por qué estamos enferm@s?…..sino

¿Qué podemos hacer individualmente Y colectivamente para transformar la salud de nuestro mundo? 

¡Muchas gracias por estar aquí!  🙂

Katita