Tulum

Escribí este post sobre Tulum el último día que estuve allí.  Antes de llegar allá, mucha gente me había hablado de lo bonito y de lo “verde” y eco qué es.  Tres noches me quedé en la ciudad y si soy sincera, fueron las tres peores noches de todo mi viaje de casi seis semanas.  Abajo les cuento por qué veo lo “eco” de Tulum cómo una mentira, un gran truco del marketing, bonito en la superficie pero sin nada abajo que lo sostiene.


Tulum me tiene decepcionada.

Lo venden cómo un lugar sostenible, chic, eco, “green”.  De hecho, en cada cuadra del pueblo y por toda la playa hay restaurantes que venden jugos verdes, postres crudiveganos, platos sin gluten, etc.  Y en la superficie me parece genial. A mí también me gusta comer alimentos orgánicos en lugares hermosos.

¿Entonces cuál es el problema?

1) Nadie me puede decir dónde están todas las granjas orgánicas que sirven TANTOS restaurantes supuestamente orgánicos. La verdad es que no creo que existan.

2) Según este artículo, el 80% de los hoteles no tienen sistema de desagüe. Simplemente echan las aguas negras o en el mangle o en el océano.

3) Según este mismo artículo (y varios otros) el pueblo no tiene un vertedero. A 6 km del pueblo, votan TODA LA BASURA de la ciudad en medio de la selva, dañando no solamente el ecosistema arriba del suelo, sino también lo de abajo cada vez que llueve.

4) Los hoteles que realmente están poniendo en práctica la sostenibilidad suelen ser los que están al lado de la playa y son CARÍSIMOS. Por ejemplo, Sanara, un hermoso hotel en la playa cuesta 1700 DÓLARES LA NOCHE para quedarse allí.

Sé lo que me van a decir. Pero Katie, MUCHAS ciudades son así. De hecho, así son TODAS las ciudades. Bueno, tienen razón, pero no son todas las ciudades las que se esconden debajo del marketing “green”.

El tipo de persona que llega a Tulum suele ser alguien un poquito más consciente que por ejemplo el tipo de persona que se va a Cancun. Pero sólo un poquito más.

Cómo ya dije en otro post, los estadounidenses consumen MUCHÍSIMO MÁS que cualquier otra nacionalidad. Los turistas “ecos” que llegan a Tulum (muchos de mi patria EEUU) quieren tomar sus jugos verdes orgánicos y tirar sus botellas de plástico en el reciclaje para sentirse bien, “haciendo su parte”, pero muchos no quieren cambiar sus propios hábitos, tomando duchas calientes de 15 minutos, yéndose a todos los lugares en taxi, etc.

Quizás el turista que crea que está haciendo bien (sin reconocer su impacto sobre la Tierra), es más peligroso que el ignorante que va a Cancun para tomar tequila.

Es la diferencia entre algo real y algo que PARECE real. Lo eco que venden en Tulum no es más eco que cualquier otra ciudad del mundo. Dicho de otra manera, NO ES ECO.

Mi corto tiempo aquí me ha hecho sentir un poco desesperada, especialmente después de mi estancia de 2 días la semana pasado con el científico, Guy Mcpherson (hice un video sobre él para los que no lo conocen).

El sistema que hemos creado más temprano que tarde se derrumbará. Lo digo no para ser apocalíptica sino para ser realista (y quizás optimista). ¿Por mientras que hacemos?

Vivimos lo mejor que podamos.

Adquirimos habilidades prácticas que nos servirán cuando ya no hay petróleo para mandar productos de un lado del mundo al otro.

Con uno ojo, miramos al mundo, al sistema de hoy, y con el otro, creamos la visión del nuevo mundo que nacerá cuando el sistema actual ya no exista.

Tulum, gracias por tus enseñanzas y por algunos jugos verdes “orgánicos”.

Katie